14 mar. 2010

TE PARECE QUE SI?...(II)



Clara abrió los ojos y miró el reloj, eran las 9 y media de la mañana, ….noooo…..que tarde se ha hecho dijo, y saltó de la cama, se puso la bata y corrió a la cocina a preparar el desayuno, mientras le gritaba a sus hijos que se levantaran que llegarían tarde al partido de fútbol.

Madre mía, madre mía….que tarde se ha hecho…claro, si te quedas hasta las tantas chateando, esto es lo que pasa….bueno….de todas formas llegamos bien, el primer partido es a las once, espero que no haya atasco en la carretera pensaba mientras le ponía mermelada a las tostadas que inmediatamente se comerían sus hijos en un plis plas….uuuyyy…a Marina no le gusta la de melocotón y no tengo de fresa….vaya…que cabeza la mía….pero tengo de frambuesas, espero que no note la diferencia y no vea el bote…jeje…pobrecilla mi chiquitina.

Cuarenta y cinco minutos después, salía con sus hijos ya desayunados y vestidos con sus equipos de fútbol rumbo al campo donde jugarían y con su hija Marina cargando un enorme oso de peluche para poder jugar mientras sus hermanos participaban en el partido.

El sábado comenzaba agitado para Clara, el equipo de Miguel ganó su partido, y el chiquillo además hizo uno de los goles, y el equipo de José Luis empató y él atajó un penal, pero la pequeña Marina había perdido su oso en medio del campo así que tuvo que prometerle que le compraría otro mientras la veía llorar desconsoladamente.

Regresaron a la casa y mientras sus hijos jugaban a la Play y Marina subía a su dormitorio a jugar con su casa de muñecas, ella se puso a preparar el almuerzo, algo sencillo, carne al horno con patatas y de postre yogur, no tenía tiempo para preparar una comida más elaborada y a sus hijos le gustaba su carne al horno.

Si bien tenía que limpiar y ordenar la casa por la tarde, pensaba ir con Marina al Centro Comercial para comprarle otro oso y también llevaría a sus hijos a la casa de uno de sus amigos que cumplía años.

De repente sonó el teléfono, vio que Miguel lo cogía y decía Hola papá….uuuff es Jesús, le iba a decir a su hijo que ella no le podía atender que lo llamaría más tarde porque sabía que Jesús pediría hablar con ella, pero su hijo se le adelantó y le dijo toma mamá, papá quiere hablar contigo.

La conversación fue corta, Jesús quería reunirse con ella al día siguiente para hablar del divorcio, un tema que venían dilatando desde hacía mucho, pero ahora le decía que quería casarse con Rebeca porque la tal estaba embarazada, joder….que rabia, que impotencia….y porque siento esto….ya, ya sé…si es que aunque él ha sido un completo HdeP, aún le quiero, es el padre de mis hijos y aunque quiera negarlo y le odie por lo que me hizo, aún le quiero. Le contestó que se verían al día siguiente para arreglar el tema y que llamaría a su abogado el lunes para que ultimara detalles con el suyo.

Cuando cortó la llamada, se fue al baño, las lágrimas pendían de sus pestañas y no quería que sus hijos la vieran llorar, así estuvo un rato sentada en la orilla del bidet sin querer salir del baño, cuando sintió a Marina que estaba en la puerta gritando, Mamá déjame entrar, me hago pis. Así que se lavó la cara y salió, abrazó a su hija para que no se diera cuenta que había llorado y con una pequeña palmadita en el trasero le dijo entra. La niña la miró y le dijo, mami, no llores, sé que Oso estará bien donde está, alguien lo cuidará, no te preocupes por él ni por mí, porque ya estoy bien. Eso la hizo sonreír, su hija era especial, una personita adorable y sus hijos dos hombrecitos también, por ellos tenía que ser fuerte.

A la tarde con su hija compraron el oso más gigante que había visto y con el que Marina había quedado encantada, comieron helado de fresa, el favorito de la niña, después pasaron a buscar a Miguel y José Luis por la casa de Matías y regresaron todos contentos y cantando a voz en cuello en el coche.

Al llegar a la casa, se dispuso a preparar la cena, algo frugal porque los niños decían que habían comido pizza y tarta y Marina y ella, helado. Pues se terminó el sábado, pensó. Cuando entró en su dormitorio, recordó que había quedado de hablar con Juan, miró la hora, eran casi las 12, estaba cansada y quería dormir, pero un bichillo dentro de ella le decía que sería entretenido hablar con él. Así que bajó a la sala y encendió el ordenador. Al conectarse, advirtió que Juan estaba conectado, le daba un poco de vergüenza enviarle un mensaje, pero él se le adelantó.

- Hola preciosa, que tal te ha ido el día?, le dijo él
- Hola Juan, bien, todo bien y tú?
- Con mi hija, de arriba para abajo, comiendo hamburguesas en Mac Donald’s y después al cine. Luego la llevé a casa de su madre y se me ha terminado el sábado. Pensaba salir con unos amigos a tomar unas cervezas, pero creo que me estoy por resfriar porque siento el cuerpo un poco mal, así que me he quedado en casa y me he conectado por ver si estabas.
- Gracias por recordar nuestra cita virtual, dijo Clara.
- Claro que si bonita, oye…
- Dime…
- Tienes webcam? Me gustaría verte, saber cómo eres, también te la pondré para que veas quien soy.
- No sé ni cómo funciona este cacharro, pero si tengo, si me dices cómo funciona la conecto.
- Vale, solo acepta la solicitud que te enviaré y ya nos veremos por la webcam.

Así lo hizo ella y en la pequeña ventana donde antes aparecía una foto un poco borrosa de Juan, apareció su cara, era moreno y muy guapo.

- Hola Clara, le dijo, me ves bien?
- Si, si, te veo…hola Juan,…jaja
- Eres preciosa…tienes un pelo precioso y unos ojazos…madre mía….que ojazos.
- Gracias Juan…tú tampoco estás mal…eres muy guapo.
- Gracias, gracias…se agradece el piropo.
- A ver, me gustaría verte parada. Aléjate un poquillo, así te veo de cuerpo entero.
- Uuuuyyy…quieres ver si estoy gorda?
- No, no es eso, vosotras las mujeres siempre preocupadas por el peso, eeehhh….es porque así me hago más idea de cómo eres.
- Vale, pero tienes que hacer lo mismo.
- Está bien.

Clara se paró frente al ordenador, se sentía un poco ridícula, pero al fin y al cabo eso era casi lo mismo que verse personalmente y miraba que Juan hacía lo mismo. Al rato se sentó nuevamente frente al ordenador mientras leía las exclamaciones de Juan.

- Vaya, vaya con Clara, que guapa eres.
- Y tú qué alto, o eso me lo parece.
- Bueno, 1,75 mido, le dijo él
- Bien, buena altura, yo mido 1,65, para ser mujer creo que es una buena altura, no me da para ser modelo de pasarela, pero tampoco soy una mesa ratona, jaja, bromeó Clara.
- Jaja…tienes buen humor.
- Pues si, contestó Clara…aunque pensaba, si tú supieras lo que va a pasar mañana en mi vida, pero para que contar, además no le conozco de nada y no quiero ventilar mi problemática con un desconocido.

Siguieron bromeando y contando cosas de sus hijos como el día anterior. Pero Clara veía que a Juan se le cerraban los ojos, así que le dijo:

- Oye, que tal si dejamos la conversación para mañana y nos vamos a dormir.
- Si, tienes razón preciosa, mañana la seguimos, vale…me caigo de sueño.
- Vale…hasta mañana Juan…me encanta hablar contigo y no lo digo por cortesía, eres un hombre muy agradable….un beso.
- Gracias Clara, y tú eres encantadora…un besazo preciosa…hasta mañana.

Clara apagó el ordenador y sonrió, mientras subía las escaleras hacía su dormitorio pensaba en Juan y en el buen rato que pasaban juntos hablando, aunque solo llevaban dos noches, y una idea loca pasó por su cabeza….Clara, Clara, en que piensas….no seas loca, se dijo y se acostó.

Continuará…..