13 mar. 2010

TE PARECE QUE SI?...(I)



Clara era una mujer morena, cabello enrulado, de cuarenta y tantos, separada y con tres hijos. Trabajaba como administrativa y en sus ratos libres a la noche, “los momentos para mí” como los llamaba, cuando los niños ya estaban dormidos, le gustaba escribir, y escribía historias, lo que le pasaba durante el día, cosas que imaginaba, relatitos cortos, a veces quejas, a veces historias de amor, cortas o largas, como le salieran, otras veces lo que sentía. ¿Pero qué sentía? se preguntaba, y un segundo después se decía para qué preguntárselo, para qué pensar, estaba desilusionada, estaba cansada, en ese momento no sentía nada, o mejor dicho sí, sentía amor por sus hijos, que eran lo más lindo que le había pasado en esta vida, pero nada más, desde que se había separado no sentía, no se dejaba sentir y deseaba en lo más profundo de su ser volver a sentir, volver a enamorarse…calla…calla Clara…aquieta la neurona y controla el corazón…que así estás bien, para que alborotar el avispero nuevamente y encender la chimenea…no…tengo que dedicarme a los niños y a mi trabajo, se decía cuando entraba en la fase represora de sentimientos.

Y así noche tras noche, desgranaba en su cuadernito de notas, sus vivencias, sus creencias, sus deseos, sueños y sentimientos, a veces era muy bonito lo que escribía, a veces muy triste, a veces con mucho resentimiento hacia él, su ex…mejor ni hablemos de él y pasemos página y arrancaba la hoja del cuadernito cada vez que escribía algo sobre Jesús.

Jesús, era médico, de los que trabajaban 25 horas por día y esa fue una de las causas de la separación, amén del cruce con Rebeca. La rubia Rebeca que lo había enloquecido de amor, ese amor que no recibía en casa porque tantas horas de trabajo lo habían alejado de Clara y así llegó el día que se alejó para siempre y fue tras los pasos de esa enfermera que le ayudaba en todo, hasta a bajarse los pantalones detrás de algún biombo cuando se lo cruzaba por alguno de los pasillos del hospital y le alegraba el cuerpo y un poco el corazón.

Un día Clara encontró encendido el ordenador de su casa, al que nunca se acercaba, porque para empezar, en su trabajo estaba pegada al ordenador, el ratón era como continuación de su mano, siempre estaba tipea que tipea y cuando llegaba a casa quería olvidarse de las largas horas frente a la máquina infernal como la llamaba. Sus hijos a veces la invitaban a jugar en el ordenador y de vez en cuando lo hacía, lo que más le gustaba era el buscaminas o el solitario, y no se animaba con nada más. Había pensado en pasar en el ordenador algunas de sus historias, para tenerlas ahí y que no se perdieran, pero vio el icono del MSN y pensó en hacerse una cuenta, muchas veces lo había pensado, pero siempre desistía. Pero ese día se dijo, ¿por qué no? y se abrió una cuenta y se conectó. Su amiga Carmen le había dado su dirección de correo electrónico, así que la agregó y ooohh sorpresa allí estaba conectada y le envió un tímido “hola Carmen, soy Clara”. Carmen le contestó,

- jajaja, hola Clara, por fin te has animado?.
- Si, le contestó Clara, he visto a mis hijos chatear tanto que al final me he decidido a abrir una cuenta en esto, no tengo muy claro que hago aquí, pero aquí estoy, quizás me depare algo bueno.
- Claro que si, Clara, le dijo su amiga…por aquí hay mucha gente y puedes conocer a alguien interesante…quién te dice amiga que dentro de un tiempo, te eches un novio cibernético?, jajaa…o algo más…eeehhh y agregó un iconito pequeñito que le guiñaba un ojo.
- Calla, calla Carmen, no pretendo eso, solo me ha picado la curiosidad, ni sé lo que pretendo, pero espero que esto no me enganche.
- Jajaja…lo que te va a enganchar será un maromo que te dará miles de vueltas y te sacará de esa rutina tonta en la que estás..tienes que vivir amiga mía…eres joven…y te mereces ser feliz.
- Eso si…pero aún estoy en la etapa del olvido…no confío en nadie después de lo que me hizo Jesús.
- Vale…..te entiendo…..pero no todos son iguales Clarita…hay hombres que no son así…mírame a mí, con Fran estamos genial y sabes cómo nos conocimos?, nos conocimos chateando una tarde lluviosa de diciembre en que entré a otro chat por pura curiosidad y ya vamos para 3 meses juntos y realmente estoy muy feliz…¡anímate amiga!. Mira, el amigo de Fran se acaba de conectar, te lo presentaré…está separado igual que tú, tiene dos hijos y es buena gente.
- Bueno…está bien…preséntamelo…¿por qué será que siempre acabas convenciéndome?….me metes luego en cada lío.
- Ya verás que no…ya lo verás….y mediante un mensaje le pasó la dirección de Clara a Juan, explicándole que era su amiga y que era muy guapa.
- Hola Clara…soy Juan, amigo de Carmen y Fran.
- Hola Juan, contestó Clara, recién hoy he abierto la cuenta en MSN, pero esto parece fácil de usar, verdad?.
- Si, es muy fácil…no te preocupes, si algo no sabes me lo preguntas….pero lo estás haciendo bien.
Siguieron chateando….y hablando de sus hijos…de sus trabajos…de la vida en general.
- Uyyy Juan….hace más de tres horas que estamos hablando…se me ha ido el santo al cielo.
- Bueno mujer…mañana es sábado…supongo que no trabajas, verdad?.
- No, no trabajo…pero me espera un día agotador de todas formas, tengo tres hijos a los que tengo que llevar a diferentes actividades, cocinar, limpiar, y un largo etcétera.
- Vale, vale….ya te entiendo….también tengo a mi hija en casa y he quedado que la llevaría al cine y a Mac Donald’s mañana, así que mejor nos acostamos….pero no juntos….por ahora…jejee.
- Jajaja…que gracioso eres….vale….hasta mañana.
- Bien…nos vemos mañana si quieres….creo que a esta hora está bien.
- Aaahhh….vale, dijo Clara sorprendida….me estaba despidiendo y por cortesía te dije hasta mañana…pero pensándolo bien….la conversación ha estado interesante y te diré que me gustaría seguir conversando contigo…no sé si mañana podré pero si me conecto quedamos a esta hora, te parece bien?….un beso.
- Si, claro, otro para ti….hasta mañana preciosa…aunque no te he visto sé que lo eres…si tienes webcam, mañana nos podríamos ver?.
Clara contestó con un escueto vale, aunque no le convencía mucho la idea de la webcam y cerró la ventana de conversación con Juan, apagó el ordenador y se metió en la cama con una sonrisa en los labios….eran más de las tres de la mañana y al día siguiente tenía mucho que hacer…pero trataría de conectarse a la noche, le iba tomando el gustito a eso de la conversación escrita….y le había gustado hablar con Juan.

Continuará….