1 mar. 2010

LA REAL REALIDAD

Hace unos meses leía no sé por dónde un artículo acerca de las relaciones adultas actuales.
Hablaba sobre algo que dieron en llamar las “monogamias seriadas” que son relaciones donde se tienen muchas parejas, con fidelidad incluida pero de a una por vez. Decía que hombres y mujeres están permanentemente en la búsqueda de ideales inexistentes y para lograrlo saltan de pareja en pareja. Algunos sueñan con el amor eterno, a otros no les preocupa demasiado ligarse o no a alguien durante toda la vida. Y también están los que les gusta más buscar que encontrar.
Pero en lo que más enfatizaba el artículo era en que el amor “dura lo que tiene que durar.” Cada final se vive sin congojas ni reproches, y tras el cual se embarcan en una nueva relación con idéntico desenlace.
La perdurabilidad y el amor eterno parecen ser cosa del pasado, pero que muy atrás, cosa en la que estoy a veces de acuerdo. El amor en los tiempos que corren, tiene fecha de caducidad y depende de nosotros cuán larga sea la “vida útil” de ese amor, porque una relación se construye todos los días, paso a paso, minuto a minuto.
Creo que lo importante es estar con alguien en la misma sintonía para evitar tener un vínculo con más problemas que placer, porque la pareja tiene que ser mutuamente beneficiosa para ambos miembros…sino…”cerrá y vámonos”.